Nada está escrito, nada es imposible, ni siquiera posible... todo depende de nuestra voluntad, de esas fuerzas que nos salen de adentro, decir de adentro es decir que puedo afrontar cada desafío.

Tenemos el poder cuando estamos convencidos, cuando estamos decididos, cuando de verdad queremos algo.

No hay obstáculo capaz de imponerse, si queremos podemos llegar más lejos, si queremos podemos llegar más alto, si queremos podemos hacer lo que sea... "sólo hay que proponérselo"...

La vida es algo hermoso, siempre y cuando la hagas a tu manera, sin dejar que nada ni nadie opine por ti, que se meta en tus asuntos queriendo arreglarlos.

Nunca dejes que nadie te arruine la vida.

La vida es una sola, vívela paso a paso y no dejes de hacer nada, probablemente te arrepientas y cuando te des cuenta será demasiado tarde.

Tampoco dejes de vivir los sueños y las ilusiones, sin ellos , la vida no tiene sentido.

Trata de ir siempre de frente, sin vueltas...

No confíes en toda la gente que te rodea, a veces piensas que es la mejor persona del mundo, y en realidad es un verdadero enemigo.

Anda siempre con la verdad, por más dolorosa que sea, de todas formas vale mucho más que una mentira.

Si algún día te sientes sola, y tienes ganas de llorar, hazlo, muchas veces ayuda a que te desahogues.

jueves, 29 de diciembre de 2011

El arte de hablar y la virtud de callar.

Hablar es fácil, pero callar requiere prudencia. Hablar oportunamente, es dominio. Hablar frente al enemigo, es cinismo. Hablar ante la injusticia, es valentía. Hablar para rectificar, es un deber. Hablar para defenderse, es compasión. Hablar ante un dolor, es consolar. Hablar para ayudar a otros, es caridad. Hablar con sinceridad, es rectitud. Hablar de si mismo, es vanidad. Hablar restituyéndote fama, es honradez. Hablar disipando falsos, es conciencia. Hablar de defectos, es lastimar. Hablar debiendo callar, es necedad. Hablar por hablar, es tontería. Callar cuando acusan, es heroísmo. Callar cuando insultan, es amor. Callar las propias penas es sacrificio. Callar de si mismo, es humildad. Callar miserias humanas, es caridad. Callar a tiempo, es prudencia. Callar en el dolor, es penitencia. Callar palabras inútiles, es virtud. Callar cuando hieren, es santidad. Callar para defenderse, es nobleza. Callar defectos ajenos, es benevolencia. Callar debiendo hablar, es cobardía. DEBEMOS APRENDER PRIMERO A CALLAR PARA LUEGO PODER HABLAR.